exquisita y refinada en pureza,
soberbia y altiva en tu endereza,
y sin mella alguna en tu grandeza.
Te prometió ser princesa de su cuento,
aceptaste sin pensarlo ni un momento,
pero pronto llegaría el sufrimiento,
y tu dicha fue pasando a ser tormento.
Imposible asimilar en tu conciencia,
tanto cambio en tan poca convivencia,
pero en breve fue llegando la vivencia,
de la más brutal e incomprensible violencia.
Es hora de levantar la mirada,
y de dejar de sentirte humillada.
¿Quien es el para hacerte sentir que eres nada?
¿Y menospreciar tu naturaleza alada?
Grita alto y recupera la cordura,
pues sus hechos no son causa de locura,
son actos de soez y auténtica basura,
formas vivas de la más cruda tortura.
Un amigo está esperando tu valor,
de enfrentarte ya de cara a este dolor,
pues ser tu ayuda es un honor,
entregándote el sentir del buen amor.
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